Se estrenó apenas una semana atrás esta cinta que prometía bastante en los trailers, entérate de todo lo que vimos y no vimos dentro de la película. Todo tras el salto.
Ficha técnica
Titulo: La casa de a lado
Titulo Original: House At The End Of The Street
Genero: Thriller
Año De Produccion: 2012
País: Estados Unidos
Reparto: Jennifer Lawrence, Elisabeth Shue, Max Thieriot, Gil Bellows, Nolan Gerard Funk, Krista Bridges, Jon McLaren, Jonathan Malen, Joy Tanner, Allie MacDonald, Will Bowes, James Thomas, Jordan Hayes, Jonathan Higgins, Claudia Jurt
Director: Mark Tonderai
Productores: FilmNation, A Bigger Boat, Relativity Media, Zed Filmworks
Sinopsis
House at the End of the Street nos habla de una joven que se muda a una nueva ciudad. Dando una vuelta por su vecindario descubre que una de las casas fue el escenario de un sangriento crimen. En la casa aún vive el único superviviente. Quien tiene un hijo con el que la joven protagonista entablará amistad.
Reseña
Vaya título que han escogido para esta cinta en español. The house at the end of the street lleva como nombre original y parece ser reemplazado en su traducción por una suerte de directiva muy evidente: la del producto genérico de horror:
Ya el cine de horror y suspenso ha tenido sus estirones, sus complejos, aciertos y desventuras. Ya en los ochentas temíamos a los vecinos, a las casas abandonadas a media carretera, y a todo aquel extraño que encontrásemos perdido.
No es nada raro que este género haya sido tan bien recibido por la gente. Más en el extranjero que en nuestro país, que por su cultura nos remitimos más a un terror visible, palpable y cotidiano como los asesinatos a plena luz del día, que al de una mente maestra o perturbada que recorra las calles de las urbes de nuestro país o, ya sea el caso, de países que compartan señas con la cultura que vivimos aquí.
Tal es el caso que al mencionar algunas historias comenzamos a observar una tipo distinto de miedo, un mal proveniente de otros sitios, de otros recovecos de la mente humana. Estados Unidos tiene por sí misma su propia cultura al respecto, y hace gala de terminar siendo musa directa de muchos de los personajes que deambulan en las pantallas grandes desde que se comenzara a producir este tipo de cintas y la exploración de lo retorcido en la mentalidad humana.
Es así como nos llega importada toda esta maraña de pensamientos homicidas de cineastas de todo tipo, y no ya solo desde los 60’s, 70’s y 80’s, sino a pleno 2012 con una película que nos entierra las fauces para llevarnos al secretismo personal de uno de estos nuevos integrantes del suspenso de la mente retorcida (en donde se nos muestran pautas asesinas). Aunque nos advierte desde la premisa del título que no utilizará, si no viejos recursos del género para montar una historia que, como es acostumbrado, nos de el ansiado giro argumental, que ciertas veces como sabemos, nos dejará con un buen sabor de boca, y otras, como en este caso, no.
Desafortunadamente, lo que termina dándonos es un asesino circunstancial. Uno que, debido a sus propias carencias y remates en el backstory del propio personaje, termina por serlo, pero que por otro lado obedece esa premisa clásica de seguir sus propios instintos atados a los traumas que la etapa de la niñez gestó en su forma de ver el mundo. Quizá, y sólo quizá, lo que podremos apreciar al fin y al cabo, es parte de esa psique destruida por el entorno, pero que choca de frente contra el mismo guión y contra la incredulidad del género mismo. El público ya no mira con los mismos ojos este tipo de cintas.
Ese género que nos ha entregado ya, asesinos vestidos de payasos, de máscaras de cuero, de mutantes de las cavernas, y que no se cansa de mandarnos el rostro irresoluto y estático de Mike Myers cada otoño (aunque en cierto sentido, la película es una oda al suspenso de principios de mediados del siglo XX). Aunque dentro de las actuaciones encontramos un poco de frescura, de inocencia desbordante por parte de Jennifer Lawrence, actriz, que dicho sea de paso, parece sufrir un descabellado estigma tardío por The Hunger Games, y en cuyo caso, no podrá evitar. Por lo menos en tanto se sigan rodando y saliendo a exhibición las películas que le restan de la franquicia.
Pero regresando al tema, en estas películas, el caso no es quien muere, quien sobrevive, quien se escapa. Es en sí, el desarrollo de la personalidad del personaje eje, el que se ve siempre sometido a consideración y en cuyo caso de algunas cintas, lo sencillo siempre fue retratarlo como un ente sin emociones, que escondía su rostro, y a su vez, con esa misma treta, sus intenciones y motivaciones, o en todo caso, manejar planos en donde no sabemos exactamente quien está detrás de los acontecimientos que vemos en pantalla.
Pero tenemos un problema cuando el sujeto que lleva la película y del que depende la confusión o el argumento, revela su personalidad casi al instante a menos de la mitad de la película (o en todo caso nos deja adivinarla). La trama aunque sencilla, permite ir caminando bien junto a la historia, moviendo los hilos del argumento para que nos vayamos adaptando a lo que sucede, en donde Max Thieriot intepretará ambas polaridades, pero que queda relegado al segundo puesto por una interpretación de Lawrence que subsana las irregularidades del guión con una buena actuación, dándole más jugo del que se podría esperar de su personaje.
Se entreve que Mark Tonderai apenas incursiona en el género, dejando de lado su cinta Hush (2008) y en cuyo caso, muestra a un director que no lleva mucha experiencia en largometrajes de este tipo. Y ya es decir bastante que tengamos una idea que no luce fresca, pero que en su modo de ejecución prometía bastante. Pareciera como si mezclase dos temáticas, con la primera mitad de la cinta rayando en el amorío adolescente, y qeu al final se transfigura en lo que pretende ser un desenlace sorpresivo, pero que se entiende casi recién comienza la película. La primer parte pertenece más a una historia de amor adolescente que al de establecer el clima para desarrollar un buen thriller.
Mención aparte sugiere, la voz de Jennifer Lawrence que sorprende y cautiva por el tono y la forma en que es empleada en cierta escena. Quizá si la última parte de la trama no fuera resuelta de manera tan abrupta e inmediata, podríamos darle más énfasis a esta parte de la cinta en donde la vemos cantar, porque a fin de cuentas, las mujeres dentro del género, y más aquellas que están destinadas a ser perseguidas y abrumadas por el villano, siempre han tenido esa característica de sensualidad inherente. Lo dicho, Lawrence promete mucho como actriz.
La razón para desencadenar la trama de la película parecía dar para más. Una chica y su madre se mudan a un sitio en donde la única casa que pueden pagar tiene un pequeño detalle: está al lado de otra en la que una niña, al parecer, asesinó a sangre fría a sus padres. Ya desde ese momento, se aprecia porque la ganga del precio. En tanto también tenemos a una madre que querrá resarcir el vínculo con su hija, y una adolescente que se debe adaptar a su nuevo entorno. Todo ello dará pie a que comencemos a desvelar las pistas que nos ponen enfrente, y empezaremos a descubrir la naturaleza de los acontecimientos (con una pequeña referencia a Hitchcock quizá)
La de los tópicos viejos es otra razón más para pensar que esta película atraerá a un público vasto, pero que quedará relegada a la estantería de los estrenos de otoño que provocan la apertura a esa época del año en donde el cine se viste de negro, de oscuridad y de sombras con sugerentes formas. Esa época en donde todo es horror y terror, y en donde The House Of The End Of The Street (título que sabe a tres décadas de anterioridad) sirve como la introducción perfecta, aunque aún conservando ese espíritu veraniego.
Estos mismos temas recurrentes, como lo es la ineficiencia policial de los condados, las decisiones descabelladas de los adolescentes, el clima imperante en los institutos de Estados Unidos, las familias desintegradas, las mentes emocionalmente inestables, y una preocupación y protección materna que vendrían a cerrar con broche de oro, son las que le dan el apelativo de “pasajera”, más por genérica que por mal ejecutada. Y aunque en varias partes (como muchas otras cintas del género) nos moverá la risa más que al suspenso o al susto, sale airosa por Lawrence y por que se antoja algo mejor que la cantidad de filler movies que desbordan en esta época y que en muchos casos son más efectos que una película en sí.
Sugiero verla, quizá como síntoma, como profecía otoñal, de lo que siempre recibimos en estas fechas, en estos próximos tres meses, y que sirve de cortinilla para las producciones que vienen. Bondades tiene, pero no destacará demasiado más por su falta de ingenio y desarrollo, que por sus clichés o recursos viejos y agotados. Sólo el espectador sabrá si reír o asustarse, y aunque lento el desarrollo del metraje, por lo menos es una opción a tener en cuenta por algunas cuantas bondades que nos recuerdan un poco el buen sabor del Thriller y el suspenso. Consumase como aperitivo, no como plato fuerte, sería en este caso mi recomendación.
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